Durante años, WhatsApp ha sido el gran refugio sin anuncios dentro del universo de aplicaciones de Meta, pero esa etapa está a punto de cambiar. La compañía ya trabaja en un nuevo modelo que combinará publicidad en ciertas secciones de la app con una alternativa de pago para quienes prefieran mantenerla limpia de promociones.
Las últimas filtraciones y análisis de versiones beta apuntan a que Meta introducirá anuncios en Estados y Canales y, al mismo tiempo, ofrecerá una suscripción mensual para eliminarlos. El cambio será especialmente relevante en España y el resto de Europa, donde WhatsApp es una herramienta casi imprescindible en el día a día y donde la presión regulatoria obliga a ofrecer opciones sin seguimiento publicitario.
De la app casi simbólicamente de pago al modelo híbrido actual
Para muchos usuarios veteranos, esta novedad tiene un cierto sabor a déjà vu: WhatsApp ya fue de pago en sus inicios. En España, el primer año resultaba gratuito y, a partir de entonces, se cobraba una cuota anual de alrededor de 0,89 euros para seguir usando la aplicación, un importe que en su momento generó bastante polémica pese a ser reducido.
Aquel sistema se mantuvo varios años, en pleno auge del smartphone, hasta que tras la compra por parte de Facebook (hoy Meta) la compañía eliminó la suscripción en 2016 y apostó por un uso gratuito y sin publicidad. Desde entonces, el servicio de mensajería se financia indirectamente a través del ecosistema de Meta y de productos como WhatsApp Business.
Ahora el enfoque cambia de nuevo: se mantiene la gratuidad del envío de mensajes, llamadas y videollamadas, pero se introduce publicidad en secciones concretas y una vía de pago opcional para quienes no quieran ver anuncios. En la práctica, WhatsApp pasará a un modelo híbrido: gratis con anuncios u opción de pago sin ellos, en línea con lo que ya sucede en Facebook e Instagram en Europa.
Este giro no llega por casualidad. Meta ha convertido la publicidad en su principal fuente de ingresos, con decenas de miles de millones de dólares cada trimestre, y la compañía lleva tiempo buscando la forma de rentabilizar una app que ya supera los 2.000 millones de usuarios en todo el mundo, pero cuya monetización directa seguía siendo limitada.
Dónde aparecerán los anuncios en WhatsApp
Meta no tiene previsto invadir las conversaciones privadas con banners ni interrupciones. Según la información adelantada por medios especializados y las cadenas de texto encontradas en las betas, la publicidad se limitará a las zonas más «sociales» de la app, alejadas de los chats cifrados de extremo a extremo.
En concreto, los anuncios se mostrarán en la sección de Estados y en los Canales, además de en la pestaña de Novedades o Actualizaciones, donde se agrupan estos contenidos. Es un enfoque similar al de las historias de Instagram o los Reels, donde vídeos y promociones se intercalan con el contenido de los contactos y creadores que seguimos.
En el caso de los Canales, se espera que aparezcan «canales promocionados» identificados como publicidad, pensados para impulsar la visibilidad de determinados creadores, empresas u organizaciones. La idea es que estos espacios se conviertan en un soporte comercial más dentro del ecosistema de Meta.
En los Estados, la publicidad se integrará en forma de vídeos y contenidos patrocinados que se mezclarán con las actualizaciones de los contactos. Para el usuario, la experiencia se parecerá a lo que ya ve en otras plataformas de la compañía, solo que ahora en una app que hasta ahora estaba completamente libre de anuncios.
Meta ha reiterado que los chats privados y los grupos permanecerán fuera de este cambio. Los mensajes seguirán estando protegidos por cifrado de extremo a extremo, y la compañía insiste en que no utilizará el contenido de las conversaciones para personalizar anuncios, limitándose a señales generales como idioma, región o tipo de dispositivo.

La suscripción de pago para quitar los anuncios: qué se sabe hasta ahora
La otra cara de la moneda será una nueva suscripción mensual para usar WhatsApp sin anuncios en Estados y Canales. Esta función no es un simple rumor: se han encontrado referencias claras al sistema de pago en el código de la versión beta 2.26.3.9 de WhatsApp para Android, analizada por medios como Android Authority y WaBetaInfo.
En esas versiones de prueba aparecen cadenas de texto y mensajes internos que mencionan explícitamente una suscripción sin publicidad y cómo gestionarla. De hecho, algunos investigadores han logrado forzar la aparición de avisos dentro de la propia app, con textos que indican que el usuario había elegido suscribirse para usar Estados y Canales sin anuncios y que dicha suscripción podía cancelarse desde la Play Store.
Uno de estos mensajes hace referencia a la opción «Cancelar en la Play Store» y explica que, tras un cambio en la edad del usuario o en su cuenta, la suscripción ya no sería necesaria y debería anularse, avisando también de que la cancelación puede tardar hasta 15 minutos en reflejarse en las preferencias de anuncios. Este tipo de textos refuerza la idea de que el sistema está en una fase avanzada de desarrollo.
También se han localizado cadenas donde se menciona que, al eliminar la cuenta del Centro de Cuentas de Meta, el precio de la suscripción sin anuncios en Estados y Canales podría cambiar, invitando al usuario a revisar las nuevas condiciones o a seguir usando esas secciones gratis con publicidad. Es una pista clara de que la suscripción estará ligada a la misma infraestructura que ya se utiliza en Facebook e Instagram.
Por ahora, no hay confirmación oficial sobre qué ventajas adicionales incluiría la suscripción más allá de eliminar los anuncios. Algunas fuentes apuntan a que Meta podría aprovechar para empaquetar funciones extra, quizá relacionadas con herramientas avanzadas o características de inteligencia artificial, pero eso sigue siendo terreno especulativo.
Precio estimado, gestión del pago y territorios afectados
Aunque Meta guarda silencio, las filtraciones sitúan el precio de la suscripción en torno a los 4 euros mensuales, una cifra que podría variar según el país o el tipo de cambio local. En algunas de las pruebas se habla de unos 4 dólares al mes para el mercado estadounidense, lo que deja entrever que la referencia para Europa rondaría esos 4 euros.
La gestión del pago se haría directamente desde las tiendas de aplicaciones, como con WhatsApp Pay. En Android, las capturas y textos localizados apuntan a que la suscripción se contratará y administrará a través de Google Play Store, igual que cualquier otra suscripción digital, incluyendo la posibilidad de cancelarla en cualquier momento desde el apartado de pagos de Google.
En el caso de iOS, aunque los textos filtrados se centran en Android, lo lógico es que Apple App Store cumpla el mismo papel, dada la obligación de centralizar las compras integradas en el ecosistema de iPhone y iPad. Meta aprovecharía así las pasarelas de pago ya consolidadas para reducir fricciones a la hora de suscribirse.
En cuanto a la disponibilidad geográfica, todo apunta a que la suscripción sin anuncios se centrará inicialmente en la Unión Europea y el Reino Unido. Meta ya ofrece planes de pago similares en Facebook e Instagram en estos mercados, donde la normativa de privacidad es más estricta y obliga a proporcionar alternativas que no dependan del seguimiento publicitario.
En otras regiones, como Estados Unidos, las pruebas de anuncios en la pestaña de actualizaciones ya están más avanzadas, pero no está claro si la opción de pago se implementará de forma idéntica o quedará limitada a Europa como respuesta directa a la regulación comunitaria.

Por qué Meta apuesta por este cambio en Europa y qué impacto puede tener
La decisión de Meta se entiende mejor si se tienen en cuenta dos grandes factores: la presión regulatoria europea y la necesidad de diversificar ingresos. Las leyes de protección de datos en la Unión Europea obligan a las grandes plataformas a ofrecer alternativas al seguimiento publicitario intensivo, especialmente cuando se usan datos personales para segmentar anuncios.
La solución de la compañía pasa por ofrecer un servicio gratuito con publicidad basada en señales más generales, acompañado de una modalidad de pago que también reduzca la personalización de anuncios o directamente prescinda de ellos en ciertas secciones. Este enfoque ya se ha visto en las suscripciones de Facebook e Instagram que Meta lanzó en Europa.
Por otro lado, WhatsApp sigue siendo una pieza clave en el ecosistema de Meta, pero su rentabilidad directa ha sido históricamente baja si se compara con otras plataformas de la empresa. Aunque el negocio de WhatsApp Business y las soluciones para empresas han crecido, mantener la infraestructura que soporta miles de millones de mensajes diarios tiene un coste considerable.
Con la introducción de anuncios en Estados y Canales y la suscripción para eliminarlos, Meta aspira a convertir a una pequeña parte de sus usuarios en clientes de pago recurrentes. Incluso si solo entre un 1 % y un 3 % de los usuarios europeos decidiera suscribirse, las estimaciones internas apuntan a ingresos de cientos de millones de euros mensuales, a los que se sumaría lo que genere la propia publicidad.
Para los usuarios españoles, el movimiento supone un cambio histórico en una de las apps más utilizadas del país. En torno al 85 % de la población adulta usa WhatsApp de forma habitual y muchos la perciben como un servicio básico de comunicación, por lo que la aparición de anuncios y la posibilidad de pagar por no verlos difícilmente pasará desapercibida.

Qué cambiará para el usuario y qué se mantiene igual
Más allá del ruido que genera cualquier cambio en una aplicación tan masiva, la experiencia básica de WhatsApp seguirá siendo gratuita. Enviar mensajes, hacer llamadas de voz, realizar videollamadas o chatear en grupos no requerirá ningún pago, y Meta insiste en que no tiene previsto colocar anuncios dentro de las conversaciones privadas.
La diferencia estará en cómo se vive la pestaña de Novedades, los Estados y los Canales. Quien no pague empezará a ver anuncios intercalados con el contenido habitual, ya sea en forma de vídeos, banners o canales promocionados. Es un modelo similar al de otras redes sociales donde el contenido orgánico convive con publicaciones patrocinadas.
Quien decida suscribirse, en cambio, disfrutará de un feed de Estados y Canales sin publicidad, sin interrupciones comerciales ni recomendaciones pagadas. Esta suscripción tendrá carácter voluntario y podrá cancelarse en cualquier momento desde la sección de suscripciones de Google Play Store o, previsiblemente, desde la App Store en el caso de iOS.
En ningún caso se plantea que sea obligatorio pagar para seguir chateando, algo que la propia compañía repite en los mensajes detectados en la beta. El pago no desbloqueará la posibilidad de usar WhatsApp, sino que servirá para ajustar hasta qué punto se aceptan anuncios en determinadas áreas de la aplicación.
En un contexto en el que muchas plataformas ya han abrazado modelos de suscripción, la jugada de Meta coloca a WhatsApp en la misma dinámica: quien acepte la publicidad seguirá sin pagar nada, quien prefiera mantener la experiencia lo más limpia posible tendrá que valorar si le compensa la cuota mensual. Lo que, durante años, fue un bulo recurrente en cadenas virales —el famoso «WhatsApp va a ser de pago»— acaba materializándose, aunque con matices: el servicio seguirá siendo gratuito, pero la ausencia de anuncios empezará a tener un precio para los usuarios europeos y, muy probablemente, para los españoles.

