Los usuarios de teléfonos con varios años de antigüedad podrían encontrarse con una desagradable sorpresa cuando intenten abrir WhatsApp en los próximos meses. La plataforma de mensajería de Meta, con más de 3.000 millones de usuarios activos en todo el mundo, ha decidido subir el listón en cuanto a los sistemas operativos compatibles. Esto significa que una buena cantidad de dispositivos lanzados hace más de una década se quedarán fuera del soporte técnico y dejarán de recibir las actualizaciones de seguridad y novedades de la aplicación.
Y es que, para mantenerse al día con las exigencias de rendimiento y ciberseguridad, la compañía ha establecido unos requisitos mínimos que muchos móviles antiguos no podrán cumplir. Tanto en el ecosistema Android como en el de Apple se han fijado fechas concretas para el cierre de la compatibilidad. En el caso de los iPhone, además, hay una doble fase: primero se exigirá iOS 15.1 y después se subirá el nivel a iOS 15.5.
La lista de dispositivos que se quedan fuera
La primera oleada de cambios afecta a los terminales Android. Desde el pasado 8 de septiembre de 2026, la aplicación solo es compatible con dispositivos que tengan Android 6.0 Marshmallow o una versión posterior. Es decir, quedan descartados todos los que se quedaron en Android 5.1 o 5.0, salvo que el fabricante haya liberado una actualización oficial que permita saltar a una versión más moderna.
Entre los modelos más populares que se ven afectados se encuentran varios de la casa surcoreana Samsung, como el Galaxy S3, el Galaxy S4 Mini, el Galaxy Note 2, el Galaxy Core o el Galaxy Trend Lite. Tampoco se libran algunos de los primeros smartphones de Motorola, como el Moto G y el Moto E de primera generación. La lista continúa con varios equipos de LG, como el Optimus G, el Optimus L5, el Optimus L7, el Optimus F7, el Lucid 2 o el Nexus 4. Sony tampoco se salva, con el Xperia Z y el Xperia SP en el punto de mira.

La segunda tanda de cambios llegará el 30 de noviembre de 2026, cuando se encarezcan las condiciones para los iPhone. Si ahora mismo el requisito es tener iOS 15.1 o superior, a partir de esa fecha la cosa sube un punto más y será imprescindible contar con iOS 15.5 o posterior. Esto deja en la estacada a dispositivos como los iPhone 5 que se vuelve obsoleto, el 5c y 5s, que ya habían perdido la compatibilidad con las versiones más recientes de iOS, y a los iPhone 6 y 6 Plus, que se quedaron en iOS 12.
Cómo saber si tu móvil sigue siendo compatible
Comprobar si tu teléfono va a seguir funcionando con WhatsApp es bastante sencillo. Solo tienes que acudir a los ajustes del dispositivo y buscar la información del sistema. En Android, lo habitual es ir a Configuración o Ajustes, después a Acerca del teléfono y ahí encontrarás la versión del sistema operativo. En el iPhone, la ruta es Configuración, luego General, después Información y verás el número de la versión de iOS instalada.
Si tu equipo se queda por debajo de los requisitos mínimos, lo primero que debes intentar es actualizar el sistema operativo. En muchos casos, aunque el móvil tenga unos cuantos años, el fabricante puede haber lanzado un parche que permita dar el salto. En el supuesto de que no haya ninguna actualización disponible, la recomendación es hacer una copia de seguridad de tus conversaciones y archivos antes de que sea demasiado tarde.

El proceso para guardar tus chats es muy similar en ambas plataformas. Solo tienes que entrar en los ajustes de la aplicación, buscar la sección de chats y luego la opción de copia de seguridad. En Android, los respaldos se guardan en Google Drive, mientras que en iOS el destino es iCloud. Así, cuando pases a un móvil nuevo que sí cumpla con los requisitos de soporte de WhatsApp, podrás restaurar todo el historial sin problema.
Qué ocurre cuando WhatsApp deja de ser compatible
La pérdida de compatibilidad no es un apagón automático. WhatsApp suele avisar a los usuarios con varias semanas de antelación, tanto con notificaciones dentro de la aplicación como con recordatorios para fomentar la actualización. De hecho, la compañía recomienda encarecidamente mantener el sistema operativo al día para evitar quedarse fuera del servicio cuando llegue el momento.
Ahora bien, una vez que el soporte se retira, los problemas empiezan a aparecer de forma progresiva. Es posible que la aplicación no se pueda actualizar desde las tiendas oficiales, que haya fallos al verificar el número de teléfono o al iniciar sesión, o que surjan errores al enviar mensajes, recibir archivos o realizar llamadas. Con el tiempo, el funcionamiento se vuelve tan inestable que acaba siendo inservible.

En los casos más extremos, se pierde por completo el acceso a la aplicación. Por eso, los expertos recomiendan no esperar a que esto ocurra y migrar la cuenta a un dispositivo compatible cuanto antes. También se plantea la opción de recurrir a aplicaciones alternativas de mensajería, como Telegram o Signal, que suelen ser más permisivas con los sistemas operativos antiguos.
Por qué Meta toma esta decisión
Desde el centro de ayuda oficial de WhatsApp señalan que este tipo de movimientos responden a la necesidad de garantizar unos estándares mínimos de protección de datos y estabilidad técnica. Los móviles muy antiguos no pueden ejecutar las funciones más recientes de la aplicación, como las relacionadas con la inteligencia artificial o las nuevas interfaces visuales, y además carecen de las actualizaciones de seguridad necesarias para hacer frente a las amenazas actuales.
Con el paso de los meses, es más que probable que la lista de sistemas operativos compatibles vuelva a cambiar. WhatsApp revisa periódicamente sus requisitos para adaptarse a las nuevas tecnologías y a la evolución de los dispositivos. Lo más sensato, por lo tanto, es estar atento a los avisos dentro de la aplicación y comprobar de vez en cuando si tu teléfono sigue en la lista de compatibles.
En definitiva, la próxima gran purga de WhatsApp está a la vuelta de la esquina. Si tienes un móvil antiguo, especialmente un iPhone anterior al 6s o un Android anterior a la versión 6.0, deberías ir pensando en actualizarte o, como mínimo, en hacer una copia de seguridad de tus conversaciones para no perder nada importante cuando llegue el momento del cambio.

