La idea de ganarse la vida subiendo vídeos a YouTube ha atraído a miles de creadores en España y el resto del mundo, pero la plataforma ha decidido subir la barrera. El nuevo programa de socios exigirá bastante más para empezar a cobrar, aunque también abre vías alternativas de ingresos. Los cambios, que se aplicarán a partir del 1 de febrero de 2027, llegan después de ocho años sin tocar los requisitos principales.
La compañía de Google justifica esta actualización como una forma de ‘recompensar a los creadores activos’ y de adaptarse al crecimiento explosivo del contenido corto y las suscripciones. Sin embargo, la medida ha generado debate entre pequeños youtubers y productores de animación, que ven cómo se aleja el sueño de monetizar su trabajo. Estas son las claves del endurecimiento y las oportunidades que trae.
Requisitos para acceder al YPP: casi el doble de exigencia

Desde el próximo año, los nuevos canales que quieran entrar en el Programa de Socios de YouTube (YPP) necesitarán 1.000 suscriptores y, además, 8.000 horas de visualización válidas en los últimos 365 días, o bien 20 millones de visualizaciones de Shorts en los últimos 90 días. Hasta ahora bastaban 4.000 horas o 10 millones de reproducciones en formato corto. Es decir, el esfuerzo exigido se duplica.
El requisito de suscriptores se mantiene en 1.000, pero las horas y las visitas se elevan notablemente. Para un canal medio en España, que suele publicar vídeos de entre 5 y 15 minutos, alcanzar 8.000 horas supone un reto considerable. Muchos creadores que estaban cerca del umbral anterior tendrán que redoblar su estrategia de contenido y retención, apoyándose en herramientas como YouTube Creator Studio para gestionar sus vídeos.
La plataforma asegura que los canales que ya están dentro del programa no se verán afectados en su estatus actual. La nueva regla solo aplica a los aspirantes a partir del 1 de febrero de 2027. No obstante, los socios existentes deberán aceptar los nuevos términos antes del 31 de enero, o dejarán de generar ingresos por las funciones modificadas.
Shorts: más difícil cobrar, pero con incentivos extra

El formato corto también sufre cambios. Para seguir recibiendo el reparto mensual del fondo de Shorts, los creadores deberán mantener al menos 10 millones de visualizaciones válidas en un período móvil de 90 días. Si un canal cae por debajo de esa cifra, no pierde la pertenencia al YPP ni la monetización de vídeos largos, pero deja de cobrar por los Shorts hasta que vuelva a superar el umbral.
YouTube ha confirmado que los canales que ya ganan dinero con Shorts de forma significativa difícilmente se verán afectados. Además, la compañía prepara programas de incentivos con bonificaciones por usar YouTube Shopping, créditos para acuerdos con marcas y pagos por impulsar tendencias. Estos incentivos estarán disponibles también para canales que no lleguen a los 10 millones, aunque con condiciones distintas.
También hay una novedad para anuncios dirigidos: si un anunciante orienta una campaña a cinco canales o menos, los creadores elegibles podrán recibir directamente un 45% de los ingresos generados por esas ubicaciones, que se suma al reparto general del fondo de Shorts.
Premium Lite: una nueva fuente de ingresos indirecta

Uno de los anuncios más esperados es la expansión de YouTube Premium Lite a todos los países donde ya existe YouTube Premium. En España, este plan de suscripción reducida lleva disponible desde septiembre de 2025, y ahora llegará a más mercados. Los creadores recibirán un 60% de los ingresos netos generados por Premium Lite, mientras que en el plan Premium convencional el porcentaje es del 30%.
Esta diferencia busca incentivar la adopción de un plan más barato que elimina anuncios en la mayoría de vídeos, pero no incluye YouTube Music. El reparto se calcula según el tiempo de visualización y las reproducciones de los suscriptores, evitando que YouTube corte la reproducción en segundo plano para quienes pagan.
Canales activos: nuevas reglas para no perder la monetización

La definición de ‘canal activo’ también cambia. A partir del 1 de febrero de 2027, un canal se considerará activo si cumple al menos una de estas condiciones: 1.000 horas de visualización en el último año, 1 millón de visualizaciones de Shorts en 90 días, o publicar dos vídeos largos o cinco Shorts en 90 días. Si un canal cae por debajo de estos niveles, tendrá una ventana de 90 días adicionales para recuperar el estado activo.
Esta medida afecta principalmente a canales que llevan tiempo sin publicar. YouTube dice que la mayoría de los socios actuales ya cumplen los requisitos, pero habrá que estar atentos. Además, los creadores que activaron funciones como membresías o Super Chat antes de 2023 deberán aceptar el nuevo módulo contractual antes del 31 de enero de 2027 para no perder esos ingresos.
En la práctica, la plataforma está diseñando un ecosistema donde los canales pequeños tendrán que diversificar sus fuentes de ingresos o buscar patrocinios externos. El YPP ya no es un objetivo alcanzable para todos, y los expertos aconsejan combinar Twitch, TikTok o suscripciones propias para no depender de una única plataforma.
Los cambios han provocado críticas de productoras de animación independiente, que temen que hasta 85.000 canales puedan perder la monetización según la consultora CreatorDB. Sin embargo, YouTube defiende que la mayoría de los canales activos no notarán la diferencia, y que la medida permitirá invertir en nuevos programas de incentivos.
En resumidas cuentas, el nuevo escenario exige más esfuerzo para entrar, pero también ofrece más vías para ganar dinero si se logra una audiencia consolidada. Los creadores españoles tendrán que adaptarse a unas reglas más duras, aunque con la expansión de Premium Lite y los incentivos de Shorts, aún hay oportunidades para quienes apuesten por contenido de calidad y constancia.

