Al iPhone 6 le sentaría genial una pantalla de más de 4 pulgadas (experiencia iOS vs Android)

iOS vs Android

Como muchos ya sabéis, desde hace ya algo más de 24 horas mi teléfono principal ha dejado de ser el iPhone 5, en su lugar, un LG G2 con Android me está haciendo el servicio. Es algo temporal, sólo quiero probar el sistema operativo móvil de Google en la actualidad de la mano del mejor hardware, así podré ver el nivel de la competencia y valorar lo positivo y lo negativo de cada plataforma.

Hoy nos vamos a centrar en el tema de la pantalla. Un aspecto muy discutido de iOS frente a Android es el que atañe a las dimensiones de la pantalla de los terminales y aunque en Android encontramos de todos los tamaños, los smartphones de gama alta se han afincado en las 5 pulgadas. El LG G2 tiene una pantalla de 5,2 pulgadas y eso lo convierte en un terminal grande, no se puede negar pero cuidado, tiene las mismas dimensiones que teléfonos con pantallas más pequeñas.

¿Cómo lo han logrado? Reduciendo los marcos laterales a la mínima expresión. Al iPhone le sobra marco por arriba y por debajo y la llegada del Touch ID no colabora a que Apple pueda reducir mucho espacio en la parte inferior. Es cierto que un poco de marco puede ser necesario para agarrarlo de forma cómoda pero considero a los del iPhone exagerados (algo que ya no sufre el iPad Mini y dentro de poco, el iPad 5).

iOS vs Android

Seguro que ahora se os viene a la cabeza el anuncio de Apple  en el que mostraban al mundo que cuatro pulgadas es el tamaño perfecto porque permite manejar el smartphone con una sola mano. Pues sí, pero también hay mucha gente que lo maneja con dos según puedo ver por la calle o en el metro todos los días. Hacerlo con una o con ambas depende mucho del uso que vayamos a dar al teléfono en ese momento, de la aplicación que vayamos a ejecutar, etc.

En el caso del LG G2, es obvio que 5,2 pulgadas es imposible de manejar con una sola mano pero también debo decir que las tareas principales se pueden hacer con bastante soltura sin sujetar el teléfono con las dos manos. La cosa se complica si ya tenemos que hacer más movimientos o una consulta más larga de lo que pensábamos y eso nos obligará a agarrar el teléfono con una mano mientras lo controlamos con la otra.

Hasta aquí está la parte negativa de una pantalla grande y es que para todo lo demás, es una auténtica delicia. No me corto cuando digo que la pantalla del LG G2 es la mejor que he visto en un móvil hasta la fecha, su resolución Full HD, contraste y ángulos de visión son magníficos. La del iPhone 5 no desmerece pero se nota que está un nivel por debajo en cuanto a definición (326ppi vs 423 ppi).

iOS vs Android

Tener una pantalla grande sirve para muchas cosas. Nos permite ver vídeos a mayor tamaño, en el navegador  se muestra más información de una página web y los juegos lucen como nunca, incluso podemos reducir el tamaño de una app abierta y tenerla de fondo mientras hacemos otras cosas con el terminal. Cuatro pulgadas están bien pero no os miento cuando digo que ahora miro a mi iPhone 5 y su pantalla me parece minúscula.

Os lo voy a poner con el ejemplo de las televisiones y los monitores de ordenador. Hace ya más de 15 años, tener un monitor de ordenador de 17 pulgadas era la leche, sólo podías ver alguno en sitios profesionales mientras que el resto de mortales se conformaba con 14 pulgadas o como mucho 15 pulgadas. Los años fueron pasando y aparecieron los de 19 pulgadas, el formato 4:3 dejó paso al 16:9, aparecieron los LCD y a día de hoy, el iMac de Apple tiene 27 pulgadas y estoy seguro que el dueño de uno de ellos no cogerá algo más pequeño cuando le toque renovarlo. Te has acostumbrado a tener mucho campo de trabajo y ahora es muy complicado volver atrás.

Lo mismo sucede con las televisiones para el salón y no es raro ver mastodontes de 50″ para ver la televisión a sólo un par de metros del sofá cuando en la época del CRT eso era impensable.

Concepto de iPhone 6

Con los móviles estamos viviendo la misma situación de nuevo aunque por suerte, hay una limitación muy importante a tener en cuenta: el tamaño del bolsillo de nuestros pantalones. Los fabricantes no pueden pasarse con las dimensiones de sus teléfonos y por eso recurren a hacerlos muy delgados o a suprimir los marcos laterales como en el LG G2 (o a vendernos un smartwatch para no tener que sacarlo del pantalón). El resultado es bueno y aunque sean 5,2 pulgadas, el teléfono se lleva muy bien en el bolsillo.

Con esto quiero decir que al iPhone le sentaría genial una pantalla de mayor tamaño y seguro que se recibiría de forma positiva entre la gran mayoría de usuarios. Ya lo vimos con el paso del iPhone 4s al iPhone 5 y es que aunque sólo fue media pulgada, me costaría creer que alguien volviese a las 3,5 pulgadas después de probar 4″. Si mañana Apple lanzase un iPhone 6 con display de 4,5 pulgadas o más, nos pasaría exactamente lo mismo.

Mi prueba continua y en los próximos días me centraré en el software, tanto a nivel de sistema operativo como de aplicaciones. También podéis hacerme preguntas y os las trataré de responder con la mayor exactitud posible.

Nota: esto es una experiencia personal y una opinión. Nadie tiene porque estar conforme con lo expresado en estas líneas y por supuesto, puede opinar su punto de vista en los comentarios que para eso están, eso si, siempre de forma educada hacia otros usuarios y hacia mi o tendremos que moderar las faltas de respeto. Insisto en que no me he pasado a Android, sólo es una prueba temporal para poder opinar sobre otra plataforma y transmitir mis sensaciones.

Más información – Aparco mi iPhone 5 unos días y doy el salto a Android. ¿Merecerá la pena?


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